Hasta mediados de los 70, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría consideraba desviado todo acto sexual que no fuera la penetración en la vagina. Este libro no es, en principio, un acto sexual, pero sí podemos considerarlo bastante desviado. Setenta escritores e ilustradores de diverso sexo, edad y condición —entre ellos Ángel Olgoso, Raúlo Cáceres, Andrés Neuman, Pablo Gallo, Óscar Esquivias, Raúl Brasca— han imaginado, fingido o dado alas a un variopinto catálogo de perversiones. Algunos se han tomado la tarea muy en serio, otros a broma, y no faltan —te lo advertimos— los que se han puesto muy bordes. Adéntrate en sus páginas para descubrir qué tienen en común los enemas, las muñecas y las faltas de ortografías. Quién sabe, quizá esta noche, como propone Isabel Wageman, «también tú usarás una venda».
Contraportada | Ediciones Traspiés | 1ª edición | Noviembre 2010 | 94 pp.
No hace mucho os mostré en este espacio varios títulos que la editorial Traspiés había tenido la gentileza de facilitarme, a raíz de la lectura conjunta realizada sobre Una sombra en Pekín, de José Ángel Cilleruelo. Entre los títulos recibidos, sin duda el que captó rápidamente mi atención fue Perversiones, publicación formada por una serie de microrrelatos e ilustraciones con la finalidad de crear un breve catálogo de parafilias. Textos que se leen en un suspiro, tanto por la originalidad de muchos de ellos como por los límites insospechados que pueden mostrar algunos de los autores.

